EL 6 TODOS A LA MARCHA!

El 6 de agosto las y los trabajadores tenemos que estar en la calle porque la defensa de la tierra es también la defensa de nuestra vida y de nuestro salario. La tierra no es simplemente un recurso natural, es la base material de toda producción, el origen de los alimentos, de la energía y de las riquezas que sostienen a la sociedad. Cuando se entrega la tierra al capital extranjero, lo que se está entregando es el control sobre esas riquezas, y de esa forma se profundiza la dependencia y la explotación de quienes vivimos de nuestro trabajo.

La extranjerización de las tierras significa que las decisiones sobre qué producir, cómo hacerlo y para quién se toman en función de la ganancia de unos pocos, y no de las necesidades del conjunto de la sociedad. Eso repercute directamente en los salarios y en las condiciones de vida de los trabajadores porque si el capital extranjero controla la tierra, controla también los precios de los alimentos, la disponibilidad de recursos y la orientación de la economía. En un escenario así la desigualdad se profundiza.

Las y los trabajadores no podemos luchar por un salario mínimo igual a la canasta familiar de forma aislada, porque el capital domina todas las esferas de la vida. Defender la tierra es defender la posibilidad de luchar para que la producción esté al servicio de las mayorías populares y no de la especulación. Por eso, la marcha del 6 de agosto no es solo una protesta contra una ley injusta, es parte de la lucha hacia la construcción de una sociedad donde la riqueza se distribuya de manera justa.

Convocamos a todos los compañeros y compañeras a sumarse, porque cada trabajador/a presente es una señal de que no aceptamos la entrega.

El 6 de agosto, marchemos juntos contra la extranjerización de la tierra, por nuestros salarios, por nuestras condiciones de vida, por nuestro futuro y por el de los que vienen detrás.